Gralaria Gigante
Grallaria gigantea
La Gralaria Gigante es una de las aves más esquivas del Neotrópico — o al menos lo era, hasta que Ángel Paz cambió todo. En su reserva cerca de Mindo, Ángel pasó años habituando pacientemente a las gralarias silvestres para que acudan a estaciones de alimentación con gusanos. Hoy, "María" (la Gralaria Gigante residente) responde al silbido de Ángel y sale del bosque para alimentarse, dando a los birders un encuentro cercano extraordinario con esta especie normalmente imposible de ver.
La Gralaria Gigante es el miembro más grande de su familia, con unos 24 cm de altura, patas largas, cuerpo robusto y una cola diminuta. Normalmente se oculta en el suelo del bosque en sotobosque denso, saltando en busca de lombrices e insectos. Sin la estación de alimentación, verla requiere una suerte extrema.
La especie está clasificada como Vulnerable con una población en declive debido a la deforestación. Paz de las Aves es con diferencia la localidad más confiable del mundo para ver esta extraordinaria ave, y visitar la reserva apoya directamente la conservación de su hábitat.